Una nueva edición del Superclásico del fútbol argentino quedó en manos de Boca Juniors, que este domingo derrotó por 1 a 0 a River Plate en La Bombonera, en el marco de la fecha 15 del Torneo Clausura 2026. El encuentro, arbitrado por Nicolás Ramírez y con Silvio Trucco en el VAR, estuvo rodeado de alta tensión, jugadas discutidas y un arbitraje que dejó secuelas institucionales.
El gol y el quiebre tempraneroEl único tanto de la tarde llegó a los 27 minutos del primer tiempo, cuando Lautaro Di Lollo conectó de cabeza un preciso tiro de esquina ejecutado por Sebastián Villa para vencer la resistencia del arquero Santiago Beltrán.
No obstante, el trámite del partido se había desnaturalizado mucho antes. A los 9 minutos de la etapa inicial, el defensor riverplatense Lucas Martínez Quarta derribó a Miguel Merentiel en una acción de última instancia. Tras la revisión en el VAR, Ramírez expulsó al zaguero, obligando al cuerpo técnico conducido por Leonardo Ponzio a reestructurar todo el esquema defensivo de manera prematura.
Polémicas, reclamos y final con nueve hombresCon la desventaja y el hombre de menos, el clima en el campo se enrareció. Hubo cruces verbales intensos —como el entredicho entre Leandro Paredes y Marcos Acuña— y fuertes reclusionados por parte de la visita.
River protestó especialmente dos situaciones:
Una posible segunda tarjeta amarilla para Leandro Paredes que debió derivar en su expulsión.
Un presunto penal sobre Nicolás Otamendi a los 28 minutos del complemento dentro del área boquense, que ni el juez ni el VAR consideraron infracción.
La frustración "millonaria" se coronó a los 34 minutos del segundo tiempo con la roja directa a Gonzalo Montiel por un fuerte juego brusco grave sobre Lautaro Blanco, dejando a su equipo con nueve futbolistas en cancha.
La furia de D'Onofrio y el panorama en las tablasLas decisiones arbitrales desataron la ira puertas afuera. El expresidente de River, Rodolfo D'Onofrio, estalló en sus redes sociales con durísimos mensajes contra la conducción del arbitraje argentino: "¿Siguen creyendo que no nos roban? Si el VAR llamaba, había penal a Otamendi y una amarilla más para Paredes. No me callo más. Es una vergüenza el fútbol argentino", sentenció.
Con este resultado, Boca alcanzó los 60 puntos en la tabla anual, asegurando su clasificación directa a la Copa Libertadores 2027 y quedando a un paso de definir el título acumulado en la última fecha ante Defensa y Justicia. Por su parte, River se quedó con 52 unidades, sin chances en el Clausura y obligado a sumar frente a Aldosivi para abrochar su pasaje internacional. En el historial general, el Xeneize amplió la diferencia a siete partidos de ventaja (95 triunfos contra 88 de su eterno rival).