En una presentación de enorme valor estratégico y carácter, Atlético Tucumán consiguió una victoria clave al derrotar por 1 a 0 a Tigre en condición de visitante. El triunfo le permite al Decano mantener viva la ilusión de meterse en la zona de playoffs del Torneo Clausura, al tiempo que profundizó la crisis deportiva del conjunto de Victoria.
Trámite parejo y el zarpazo decisivo de Ruiz RodríguezDurante la primera mitad, el desarrollo del partido se mostró equilibrado. El Matador tuvo la oportunidad más clara para abrir el marcador a través de un violento remate de Santiago López que se estrelló en el poste, pero careció de ideas y claridad para poner en aprietos al bloque defensivo tucumano.
En la etapa complementaria, Atlético ajustó sus líneas y encontró el gol de la victoria. A través de una destacada maniobra por la banda, Juan Infante envió un centro preciso al área chica para que Ramiro Ruiz Rodríguez conectara de cabeza y estampara el 1 a 0 definitivo.
Resistencia con diez hombres y cierre dramáticoPoco después del festejo, la alegría para el delantero se vio empañada: en la jugada posterior al tanto, Ruiz Rodríguez cometió una falta que le valió la segunda tarjeta amarilla y la consecuente expulsión.
Con un jugador menos y la responsabilidad volcada por completo sobre Tigre, el Decano se abroqueló con orden y firmeza en su campo. El equipo aguantó la embestida local en los minutos finales, aseguró la ventaja mínima y festejó un "triunfazo" de visitante que lo mete de lleno en la pelea por la clasificación.
Por el lado de Tigre, la derrota significó extender a siete la racha de partidos consecutivos sin ganar (solo logró un triunfo de los últimos doce disputados), dejando al entrenador Diego Dabove con renuncia anticipada en medio del descontento general de su parcialidad.